História Entre El Amor Y El Odio - Capítulo 1


Escrita por:

Postado
Categorias Histórias Originais
Tags Mafioso, Ódio, Sangre, Tragedia, Venganza
Visualizações 11
Palavras 1.992
Terminada Não
NÃO RECOMENDADO PARA MENORES DE 18 ANOS
Gêneros: Ação, Ecchi, Ficção, Hentai, Lemon, Mistério, Romance e Novela, Suspense, Violência
Avisos: Estupro, Insinuação de sexo, Linguagem Imprópria, Mutilação, Nudez, Sexo, Tortura, Violência
Aviso legal
Todos os personagens desta história são de minha propriedade intelectual.

Notas do Autor


Saludos! Bienvenidos a mi historia. Espero les guste.

Capítulo 1 - Deudas


Fanfic / Fanfiction Entre El Amor Y El Odio - Capítulo 1 - Deudas

    

Siempre he pensado que algo en mi anda mal. Quizás porque soy demasiado buena con todos a mi alrededor, o solo porque soy alguien más del montón. Mi vida no ha sido color de rosa como lo describen todos.

Ni siquiera he aprendido a negar mi ayuda cuando alguien la necesita. A pesar de saber que solo me usan como herramienta para lograr lo que quieren, aún así yo no puedo negarme. ¿Desde cuándo mi vida se convirtió en un completo caos?

Todas las mañanas despierto con el aroma de las flores que entran por mi ventana. Mientras el sol se asoma iluminando cada rincón de mi habitación y la refrescante brisa habría paso a un nuevo día.

—¡Buenos días Lisa! Necesito que  te arregles y bajes —Dijo mi madre.

—Ya bajo mama —Le respondí.

—Es muy inusual que mi mama toque a mi puerta, deberá ser algo muy importante. Será mejor que me aliste y baje.

—Lisa, tenemos un problema con tu padre.

—¿Qué hizo papa esta vez? —Pregunté directamente.

—Anoche se presentaron dos hombres con el título de nuestra casa. Al parecer tu padre les entrego nuestra casa en una apuesta. Nos ordenaron a desalojar la casa hoy mismo. –dijo mi madre en lágrimas.

—¿Cómo es eso posible? No es la primera vez que por sus apuestas pagamos nosotras. ¿Cuánto más le piensas aguantar mama? —Le dije molesta.

—Estoy segura que fue un error Lisa. Tu padre no sería capaz de hacernos esto.

—¿Dónde se supone que este papá? —pregunte molesta.

—Debe estar en su estudio.

Me dirijo sin pensarlo dos veces al estudio.

—Papá exijo una explicación. —Le dije molesta.

—¿Por qué tendría que darte explicaciones a ti? Si tu hermana estuviera aquí estaría buscando soluciones no haciendo preguntas —respondió papá.

—Ella no está y no hay nada que se pueda hacer. ¿Qué haremos con nuestra casa? ¡Nos quedaremos en la calle! —Le respondí irritada.

—Con ellos no se puede negociar. Solo me salió todo mal. Supongo que no estaba en mi día de suerte. —dijo mientras se tomaba un trago.

—Toque en la puerta—

—Sr. Xiao lo están procurando dos personas. —dijo la sirvienta.

Camine junto a mi papá a la sala de espera. Necesito tratar de negociar con estas personas. No puedo permitir que se queden con nuestra casa.

—Sr. Xiao ¿Ya termino de empacar sus cosas? El jefe debe estar por llegar y si lo ve aquí no creo que le haga muy feliz la idea.

—Por favor señores quiero hablar con el Sr. Akira

—Al parecer aun no le quedó claro que perdió. Ahora esta casa le pertenece a nuestro jefe. No se acepta ninguna oferta. —dijo mientras acariciaba su arma.

¿Con que tipo de personas se ha involucrado mi padre?

—¿Así que todavía no se han ido? –dijo una voz detrás de mí.

Al dar la vuelta y ver esa mirada tan fría encima de mi sentí un escalofrió que recorrió por toda mi espalda. Es realmente una persona aterradora.

—Sr. Akira ¡Perdóneme por favor! —dijo mi padre mientras se arrodillaba.



—Sabes mostrar tu lugar frente a tu superior. —dijo con una expresión de burla.

—¿Por qué le hace esto a mi papá?— dije dedicándole una mirada molesta.

Sus ojos se dirigieron directamente a mí, una mirada tan fría y cortante que podía matarte solo con verla.

—¡Disculpé a mi hija por favor!

Él se acercó lentamente sin alejar su mirada de mí.

—Parece que no te han educado correctamente. ¿Nunca te enseñaron a no meterte en conversaciones ajenas?—dijo mientras me miraba fijamente.

—Es mi padre y es por eso que tengo que interferir. —respondí sin desviar mi mirada.

—Sr. Xiao creo que es su día de suerte después de todo. —dijo mientras caminaba directamente a donde mi padre.

¿Sera que nos va a permitir quedarnos aquí?

—Sr. Akira ¿Por qué dice eso mi señor?

—Le propongo una última y única oferta. No quiere quedarse en la calle siendo la burla de todos sus conocidos, ¿Cierto? A cambio de su casa, me vas a entregar a tu hija. ¿Qué te parece la idea? —Preguntó mientras tocaba el hombro de mi padre.

—¿Queee?

Es imposible que mi padre acepté esto. Soy su hija después de todo.

—Eso es imposible Sr. Akira. —respondió mi padre.

Deje escapar un suspiro de alivio mientras tocaba mi pecho.

—Entonces, ¿No quieres tener el casino a tu disposición? Haré que puedas entrar sin tener que pagar nada. Además te quedarás con tu casa y a tu hija no le faltará nada. Así todos felices y contentos. ¿Qué te parece?

—¿Cómo se atreve a engañarlo de esa manera? —dije molesta.

—Sr. Akira ¿Puede permitirme hablar con mi hija unos minutos, Por favor?

—Adelante.

Caminé con mi padre en busca de mi madre para poder hablar el asunto entre nosotros. Tenía que preguntar si realmente tomo en consideración las palabras de ese demonio.

—Hija es nuestra única oportunidad de no perder la casa.

—¿Serías capaz de venderme por pagar tus deudas? —Pregunté molesta.

—Si tu hermana estuviera aquí no hubiera dudado en ayudarme. Eres una egoísta, no sé por qué no saliste como ella. Hubiera preferido que fuera ella quien se hubiera quedado conmigo.

Sus palabras realmente me dolieron. Quería pensar que quien estaba mal era el, pero mis pensamientos empezaron a descontrolarse. Siempre he sido descartada a un lado por los recuerdos de mi hermana. No soy nada comparada a ella. Sabía que no podía hacer nada por mis padres cuando ella se fue pero quizás ahora si pueda ayudarlos. Nunca he cumplido con sus expectativas. Nunca he hecho nada por ellos. Tal vez todo este tiempo si he sido egoísta. He pensado en cómo me siento yo y no en que ellos sienten. Es la única oportunidad de que no pierdan la casa, si no hago algo ahora quizás luego me arrepienta. Si tengo la oportunidad de ayudarlos lo haré, así renuncie a mi felicidad. Después de todo son lo único que tengo.

—Papa, Lo haré!—Le dije mientras lo abrazaba.

No sé lo que me espera en el futuro pero no quiero arrepentirme de no haber hecho algo cuando tuve la oportunidad.

—Esa es mi chica —Dijo mi padre mientras sonreía.

Aunque sea solo un instante ver a mi padre sonriendo me hizo muy feliz. Quizás no era el mejor momento de sentirme así pero es la primera vez que me dedica una sonrisa y me mira a los ojos.

—Sera mejor que hables con mamá a solas y le expliques. No quiero que se preocupe. No quisiera ver su rostro al saber sobre esto.

—Yo me encargo Lisa.

—Sr. Akira disculpe la espera.

—Bien, ¿Qué decidió?

—Acepto su oferta Sr. Akira.

—Tomo la mejor decisión Sr. Xiao. Tenga devuelta sus papeles. Hoy a la tarde enviaré a mi abogado con los documentos para que los firmes.

—¡Si señor!

—Nos vamos, llévenla al auto. —dijo el Sr. Akira

— Adiós papá. Dile a mamá que la amo y que no se preocupe que yo estaré bien.—Dije con lágrimas en mis ojos.

No sé si tomé la mejor decisión pero de algo estoy segura y es de que no me arrepiento. Solo espero que mamá pueda entender. Todo esto lo hice por ellos. No tenía otra opción. No sé cómo será mi vida de ahora en adelante pero queda en mi la emoción de ver a mi padre sonreír por primera vez y que la causa de ello es por mi.

Todo el camino ha sido en silencio. Sentir su mirada en mí me causa algo de incomodidad.—dije para mí mientras me perdía en la hermosa vista que mis ojos contemplaban.

—Ya hemos llegado Sr. Akira—dijo el chófer.

—Llévenla a mi habitación—ordeno el Sr. Akira.

Esta casa es demasiado grande. ¿Cómo alguien tan joven como el puede vivir en un lugar tan lujoso y amplio como este?

—¿Que tipo de persona es el Sr. Akira?— Pregunté a su sirvienta.

Luego de un tiempo en silencio respondió—

—No es algo que deba decirle alguien como yo.— respondió mientras bajaba su cabeza.

Supongo que hice una muy mala pregunta.

—Esta es la habitación del Sr. Akira. Siéntase cómoda, le traeré una muda de ropa para que se cambie y pueda disfrutar de un buen baño.

—¿Cómo podría tomar un baño en la habitación de un hombre que no conozco?—Pregunte directamente.

—Fueron órdenes estrictas del Sr. Akira.—dijo mientras me alcanzaba una toalla.

Supongo que no tengo más opción. Accedí a esta oferta por tal de no dejar a mis padres en la calle. No puedo dar marcha atrás ahora.

Es muy relajante este lugar. Ni siquiera en mi casa había disfrutado de un buen baño como este.

Al salir del baño escuche la puerta cerrarse. Lo que hizo que saliera rápidamente del baño.

—¿Quién anda ahí? Pregunté asustada.

—Así que no me esperaste , eso es algo de mala educación Srta. Lisa.—dijo mientras desajustaba su corbata.

—¿Que hace usted aquí? Creí que respetaría el que estuviera bañándome en esta habitación ya que fueron órdenes suyas.—dije totalmente molesta.

—Está es mi casa y las reglas las pongo yo. Por qué debería respetar a alguien que está en medio de mi habitación solo vistiendo una toalla y totalmente húmeda—dijo mientras quitaba los botones de su camisa.

—Me iré a vestir de inmediato—dije mientras daba la vuelta el tomo mi brazo.

—¿Qué crees que haces corderito? ¿Crees que puedes escaparte así nada más?—mientras decía estas palabras me tiró a la cama.

—¿Por favor suelteme, déjeme ir!—Grité mientras trataba de soltar su fuerte mano de mi brazo.

Es tan fuerte. No puedo moverme. El tiene su peso sobre mí. ¿Cómo podría soltarme?

—Por más que intentes soltarte no vas a poder. Las chicas mal educadas son mi especialidad. Te enseñaré a respetar a tus mayores jovencita.—dijo mientras arrancaba mi toalla dejando mi cuerpo al desnudo debajo de él.

—Tu cuerpo no parece el de una niña—dijo mientras acariciaba con su mano mi cuello y bajando a mi ombligo.

—Por favor suelteme!— Grité con todas mis fuerzas pero mi voz cada vez era menos. Mis lágrimas no se detenían.

—Para no disfrutarlo como dices tu cuerpo es muy honesto—dijo mientras acercaba su lengua para lamer mis senos.

—Por favor basta! Déjame ir! No quiero esto!— Exclamé en llanto.  

—Te gustan las cosas así, se ve en tu cara que lo estás disfrutando. No deberías de hacerte la difícil de esta manera. Por más que llores que no se te olvide quien decide las cosas aquí.—dijo mientras tocaba lentamente mi vagina.

¿Por qué las cosas terminaron así? Mi primera vez quería que fuera con la persona que me casará. ¿Por qué me sucede esto?

Mirando a mi alrededor ví un objeto en su mesa. Traté con todas las fuerzas que me quedaban para alcanzarlo pero mi esfuerzo era en vano.

—Deja de hacer tanta fuerza. Quédate quieta.—dijo mientras ponía sus manos alrededor de mi garganta.

Luchaba con tratar de respirar pero en el intento cada vez sentía menos aire.

—Parece que eres igual a todas esa perras.—dijo con una mirada escalofriante mientras soltaba mi cuello.

—Toque en la puerta—

Estaba desesperada buscando aliento que no me di cuenta que el ya había dejado la habitación.

Entre la desesperación y el miedo quise escapar de ahí.

—¿A dónde crees que vas?—dijo mientras me tomo fuertemente de la mano.

—¡No más por favor! Haré lo que me pida pero déjame ir. — Exclamé mientras bajaba mi cabeza en lágrimas.

—Eso será imposible. ¿Acaso quieres que tus padres se queden en la calle?—dijo mientras dejó escapar una risa tan espantosa.

—El que entra a esta casa no sale. Eres la hija de la persona que me debe mucho dinero. De un maldito viejo que solamente es una maldita molestia. ¿Debería de sacarlo de mi camino?—pregunto mientras me miraba fijamente.

—Por favor no lo haga!—dije en sollozos.

—Bueno entonces serás una buena niña de ahora en adelante y harás lo que yo te pida. Y como trates de hacer una estupidez ya sabes lo que voy a hacer y quita esa maldita cara y solo sonríe.— dijo en un tono molesto.

Limpié mis lágrimas con mis manos y con la última energía que me quedaba le dedique una sonrisa.

—Discúlpeme, ¡Así lo haré!—Asentí con la cabeza mientras el soltó mi brazo y dió la espalda y se fue.



Gostou da Fanfic? Compartilhe!

Gostou? Deixe seu Comentário!

Muitos usuários deixam de postar por falta de comentários, estimule o trabalho deles, deixando um comentário.

Para comentar e incentivar o autor, Cadastre-se ou Acesse sua Conta.


Carregando...