História MM - Martílio - Capítulo 16


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Categorias Império
Personagens Amanda Mendonça, Cristina dos Anjos Bastos Medeiros Ferreira, Danielle Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Dr. Merival Porto, Eduarda (Du) Botticelli Medeiros de Mendonça e Albuquerque, João Lucas Medeiros de Mendonça e Albuquerque, José Alfredo "Comendador" Medeiros, José Pedro Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Josué, Maria Clara Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Maria Marta Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Maurílio Ferreira
Tags Carmodallavecchia, Império, Liliacabral, Mariamarta, Martilio, Maurílio, Novela, Romance
Visualizações 5
Palavras 1.152
Terminada Não
NÃO RECOMENDADO PARA MENORES DE 18 ANOS
Gêneros: Ficção, Romance e Novela
Avisos: Sexo
Aviso legal
Alguns dos personagens encontrados nesta história e/ou universo não me pertencem, mas são de propriedade intelectual de seus respectivos autores. Os eventuais personagens originais desta história são de minha propriedade intelectual. História sem fins lucrativos criada de fã e para fã sem comprometer a obra original.

Capítulo 16 - Sólo Como "Buenos Amigos"


Fanfic / Fanfiction MM - Martílio - Capítulo 16 - Sólo Como "Buenos Amigos"

-MAURÍCIO: ¿Sólo una cena? - Insiste...

-MARTA: ¿Será que debo?

-MAURÍCIO: Prometo no hacer nada que no quieras (risas)

-MARTA: El problema es lo que puedo quererlo (risas)

Se divertieron en un clima relajado.

-MARTA: ¡No debería, pero acepto!

Maurício sonrie.

El día pasa normalmente en Imperio, anochece, Marta pasa primero em la casa antes de ir al restaurante. Toma un relajante baño en su bañera, toma algunos vestidos en el armario para elegir cuál iba a usar para cenar con Maurício. Elige un vestido color vino con un escote raso y una hendedura en la pierna. Por debajo una lencería del mismo color. Hace un maquillaje discreto sólo para realzar sus ojos, arregla el cabello y, por último, las joyas y los zapatos. Escoge un scarpin beige de tacón alto y un collar de esmeraldas.

De repente, se vio arreglándose para él y con el mismo frío en la bariga de la primera vez que cenaron juntos.

"¡Ah, María Marta!" se reprendía en pensamiento, intentando contener expectativas y deseos que insistían surgir en su mente, pero que la razón intentaba contener.

Escucha el sonido de la notificación del teléfono. Era un mensaje de Maurício que decía: "Estoy a tu espera".

Marta miro el mensaje,guardo el telefono en su bolsa, arreglo una vez mas el cabello... ¡Estava lista!

Al bajar las escaleras es sorprendida por Amanda sentada en el sofá de la sala.

-AMANDA: ¡Wow! ¿Vas a salir, tía? ¿Adonde vas tan arreglada?

-MARTA: Voy a cenar con una amiga - desfraza, no quería que supieran que iba a cenar con Maurício.

-AMANDA: ¿Así? Con este visual "para matar"?

-MARTA: Deja de charlar, que ya estoy atrasada. ¡Buenas noches! - sale sin más explicaciones.

Mauricio la esperaba ansioso, con el mismo frío en la barriga que ella, se preguntaba ¿por qué ella lo dejaba así? Ninguna otra mujer había lo ha logrado.

Marta llega al restaurante donde habían marcado, Mauricio la esperaba en una de las mesas.

Él se levanta para recibirla y se saludan sólo con un beso en el rostro.

-MARTA:  Perdón ¿ Te hice esperar mucho?

-MAURÍCIO: ¡Valio la pena esperar, eres aún más linda! - la miraba aún más encantado.

-MARTA: ¡Gracias! Bueno, vamos a sentarnos – cambia el tema.

Mauricio quita la silla para que Marta se sienta.

-MAURÍCIO: ¿Vamos a acordar una cosa? ¿Esta noche no vamos a hablar de Imperio, del Comendador y de los problemas? Vamos a olvidarnos de todo, conversar, disfrutar de este champán que sé que adoras (él ya había pedido el champán favorito de ella), la comida deliciosa de este restaurante ...

-MARTA: Estás bien, de acuerdo! - sonríe el uno al otro.

Pedieron la comida y durante toda la cena hablaron relajados sobre diversos asuntos, les gustaban las mismas cosas, lo que nunca faltó entre ellos fue tema de conversacion. Intentando dejar afuera al máximo los problemas que los rodeaban.

Termina la cena ...

-MARTA: Mejor irnos, está tarde.

-MAURÍCIO: Vaya, no senti el tiempo pasar, pero espera quedate un poco más – la toma delicadamente de la mano.

-MARTA: No, realmente necesito ir.

-MAURÍCIO: Te llevo, has exagerado un poco con el champán, sera mejor no conducir asi. - Marta había venido sin el conductor, no quería que nadie supiera de su cena con Mauricio.

-MARTA: No te preocupes, tomo un taxi, todavía tengo que pasar en Imperio, olvidé una joya que compré hoy y la dejé allí.

-MAURÍCIO: No hay problema, te llevo...

-MARTA: Bueno, ya que tu insistes ...

En la salida del restaurante se escucha el sonido del trueno.

-MAURÍCIO: Parece que va a llover ...

-MARTA: Es mejor irnos de una vez, cuando llueve el tránsito de esta ciudad vuelve un caos!

-MAURÍCIO: ¡Entonces, vamonos!

Siguen al Imperio. En el medio del camino comienza a llover fuerte.

Al llegar, todavía llovía mucho. Maurício baja del alto y abre la puerta para que Marta baje tambien y le oferece su chaqueta para que se protega de la lluvia.

Entran corriendo por la lluvia. Ya abrigados, se ríen de la situación.

-MARTA: ¡Detesto las exageraciones de este país, llueve demasiado, hace demasiado calor ... Aquí en Río es peor aun! Siento falta de Petrópolis, el clima agradable de la cidad, y ni hablar de Europa, Paris...

Mauricio rió de las quejas de Emperatriz, le gustaba y se divertía con su forma de ser "cuatrocientona llena de pretenciones".

-MAURÍCIO: Voy a tomar unas toallas en el baño...

Marta va hasta la sala de reuniones, Maurício va hacia ella y entrega una de las toallas.

Marta secaba las puntas de los cabellos, que se habían mojado un poco con la lluvia, mientras observaba a Maurício que también intentaba deshacerse de toda aquella agua de la lluvia.

-MARTA: Creo que es mejor quitar esa camisa si no vas a terminar resfriandote.

Él se quita la camisa y Marta desliza su mirada sin quierer sobre su pecho desnudo trayéndole recuerdos del sueño que había tenido con Mauricio la noche anterior.

-MARTA: Mejor me voy a recoger mis joyas ... - dice Marta disfrazando la mirada.

De repente se apaga la luz.

-MARTA: ¡Ah, no! ! Era lo que me faltaba! -  Marta intenta activar la linterna desde su teléfono móvil, pero no consigue.

-MARTA: ¡Oh, no esta sin batería!

-MAURÍLIO : Usa el mio - dice Mauricio llevandole el teléfono a Marta.

-MARTA: Vamos ir a la presidencia, creo que allí hay una linterna o algunas velas que podamos encender... 

Marta escanea los cajones en busca de linterna, no encontrando decide encender algunas velas que se encontraban sobre un mueble de la sala. Ahora la luz de las velas iluminaba el ambiente. Mientras que la tormenta continuaba cayendo cada vez más fuerte, se podía escuchar el sonido de la lluvia que golpeaba en la ventana y el resplandor de los relámpagos iluminando la misma.

-MAURÍCIO: ¿Te arrepientes por haber ido alli? - dice apuntando con la linterna para la foto del Monte.

 -MARTA: No, me trajo muchas cosas buenas ... - sonríen el uno al otro.

Se escucha el fuerte estruendo de un rayo que cae en la redondez. En el impulso causado por el susto, Marta termina en los brazos de Mauricio, que trató rapido envolver los brazos en su cintura para garantizar que ella se quedara donde esta. 

Marta tenía la respiración acelerada y las piernas tambaleantes, tal vez por el susto, tal vez por la cercania de sus cuerpos...

-MAURÍCIO: ¿No sabía que Emperatriz tiene miedo de rayo?

-MARTA: No es exactamente miedo - disfraza sonriendo incomoda.

-MAURÍCIO: Quedate tranquila, ya te salve de tempestades mucho peores (se refería a la tempestad en el Monte).

Tenían los cuerpos unidos y los ojos atrapados en la mirada el uno del otro. Estaban tan cerca que sus respiraciones parecían ser una sola. El magnetismo entre sus cuerpos y el deseo de entregarse el uno al otro los envolvía. Envuelta Marta lo besa.

 



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