História MM - Martílio - Capítulo 21


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Categorias Império
Personagens Amanda Mendonça, Cristina dos Anjos Bastos Medeiros Ferreira, Danielle Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Dr. Merival Porto, Eduarda (Du) Botticelli Medeiros de Mendonça e Albuquerque, João Lucas Medeiros de Mendonça e Albuquerque, José Alfredo "Comendador" Medeiros, José Pedro Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Josué, Maria Clara Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Maria Marta Medeiros de Mendonça e Albuquerque, Maurílio Ferreira
Tags Carmodallavecchia, Império, Liliacabral, Mariamarta, Martilio, Maurílio, Novela, Romance
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Palavras 2.432
Terminada Não
NÃO RECOMENDADO PARA MENORES DE 18 ANOS
Gêneros: Ficção, Romance e Novela
Avisos: Sexo
Aviso legal
Alguns dos personagens encontrados nesta história e/ou universo não me pertencem, mas são de propriedade intelectual de seus respectivos autores. Os eventuais personagens originais desta história são de minha propriedade intelectual. História sem fins lucrativos criada de fã e para fã sem comprometer a obra original.

Capítulo 21 - Del Otro Lado Del Juego?


Fanfic / Fanfiction MM - Martílio - Capítulo 21 - Del Otro Lado Del Juego?

Perdidos en el beso Maurício y Marta ni siquiera notaron la presencia de Danielle, que aprovecha para sacar rápidamente el telefono  y hacer una foto saliendo enseguida sin ser vista.

Maurício y Marta se despidan y Emperatriz sigue por el pasillo con una sonrisa estampada en la cara.

-DANIELLE: ¡No lo puedo creer! - dice sonriendo a si misma - esta es mi oportunidad de marcharme de Río con un buen dinero....

Después de entrar en el ascensor, Emperatriz siguie pensando en la noche que paso con Mauricio. Después de salir del ascensor, entra en su auto, yendo a la casa donde entra sin hacer ningún ruido, va a su cuarto donde toma su baño, viste un camison y se acuesta. Emperatriz se duerme después de haber recordado una vez más la noche maravillosa que paso con Maurício.

Más tarde, despierta como siempre, va a tomar su baño, cuando sale del baño se pone un vestido negro un poco encima de las rodillas y algunas joyas, hace un maquillaje ligero y sale de la habitación yendo a tomar su desayuno.

....

Danielle llega a la recepción de Imperio, se dirige hacia Valquiria :

-DANIELLE: Quiero hablar con el Comendador.

-VALQUÍRIA: Sólo un minuto ...

Valquiria va hasta la sala de José Alfredo, golpea en la puerta y anuncia la presencia de Danielle:

-VALQUÍRIA: Comendador, la Srta. Daniele esta aquí queriendo hablar con usted ...

-JOSÉ ALFREDO: Dile que entre - dice intrigado con la presencia de la ex nuera....

-DANIELLE: Lo que tengo para hablar es de extrema importancia y es de su interés ...

-JOSÉ ALFREDO: ¿Qué es?

-DANIELLE: Es sobre Marta.

-JOSÉ ALFREDO: Sientate - dice aún más intrigado.

-DANIELLE: Pero es en privado nadie puede escuchar o saber lo que tengo que decir - Desconfiado se levanta va hasta la puerta y la cierra.

-JOSÉ ALFREDO: Entonces, dime que no tengo todo el día... 

-DANIELLE: No vas a creer en lo que tengo para decirte, pero voy a quierer algo a cambio...

-JOSE ALFREDO: ¿Habla de una vez lo quieres decirme y cuánto quieres por eso?

-DANIELLE: Lo suficiente para que pueda marcharme de Río de Janeiro y nunca más aparecer por aqui...

-JOSÉ ALFREDO: Vale... Ahora dilo de una vez, que no tengo todo el día, ya te lo dije...

-DANIELLE: Marta no esta de tu lado para que puedas desenmascarar a Mauricio.. Ella está del lado de Mauricio y no del tuyo.

-JOSÉ ALFREDO: Imposible, Marta me ama, todavía esta loca por mí, ella está de mi lado, sí! - Dice incrédulo. Danielle toma el telefono y le muestra la foto de Marta y Maurício besándose en la puerta de la habitación del hotel.

-DANIELLE: Como puedes ver por la fecha, esta foto fue tomada esta mañana. Comendador se estremeció al ver la imagen.

-JOSÉ ALFREDO: ¡Basta! ¡He visto lo suficiente! - Se levanta y firma un cheque para Danielle.

-JOSÉ ALFREDO: Creo que esto es suficiente - dice entregandole el cheque.

...

Mientras tanto en la sala de reuniones...

Marta ya había llegado a la empresa y estaba sentada en su lugar en la mesa, seguida por José Pedro y María Clara a su derecha. En la silla delantera João Lucas ocupaba su lugar seguido por Cristina. Maurício - que acababa de entrar a la sala - se sienta en el lugar libre de la mesa frente a Marta, no sin antes intercambiar con Emperatriz miradas de quien guardaba en secreto recuerdos de los momentos tórridos que vivieron la noche pasada.

Todos esperaban la llegada de José Alfredo para comenzar la reunión. Estaban ansiosos, era la primera reunión desde el regreso de Comendador.

Discretamente Marta escribe un mensaje en el teléfono. Maurício escucha el sonido del bip de notificación de su telefono y lee el mensaje que decía:

"Creo que tienes algo que me pertenece ..."

Maurício no puede contener una sonrisa que se formó discretamente en su cara al leer el mensaje y rápidamente escribió una respuesta:

"¿Se trata de aquel pequeño pedazo de tejido de encaje negro que la noche pasada guardé en mi bolsillo?"

...

"Sí ... y por cierto ... no estoy usando nada por debajo del vestido"

Provoca la emperatriz.

Maurício se ajusta en la silla tratando de disimular la inquietud que dichas palabras le provocaron.

"Más adelante podemos negociar la devolución".

Maurício responde en un último mensaje antes de que el intercambio de mensajes fuera interrumpido por la llegada de José Alfredo, que entraba en la sala en este momento lanzando una mirada de desconfianza sobre Marta y Mauricio pensando en lo que Danielle le había dicho.

-JOSÉ ALFREDO: Vamos a empezar, porque no tengo tempo a perder... Primero vuelvo a la presidencia del imperio.

-CRISTINA: Bienvenido, padre, yo sólo te estaba calentando el lugar - dice Cristina que había ocupado el cargo en los últimos meses.

-MAURÍCIO: ¿Y em cuanto a mí, Comendador? ¿Va a pagar lo que me debe o sigo ocupando el cargo del miembro de consejo?

-JOSÉ ALFRED: En cuanto a ti, yo voy pagarte hasta el ultimo centavo ¡insisto pagarte hasta el ultimo centavo! Pero por el momento, siguies ocupando el cargo...

Al final de la reunión, Marta esperaba el ascensor, Maurício discretamente se paro a su lado, como si también esperara por la llegada del ascensor.

Las puertas del ascensor se abren, Maurício hace un gesto para que Marta entrara primero.

- ¡Buenas tardes, Doña Marta! ¡Buenas tardes, senor Maurilio!... - Saluda el funcionario de Imperio que estaba en el ascensor.

Eligen el piso y las puertas del elevador se cierran.

Marta y Maurício intercambiaban miradas en silencio, disimuladamente...

El ascensor para, el empleado baja, las puertas se cierran de nuevo y el ascensor vuelve a funcionar.

Mauricio aprieta el botón de paro, y el elevador estaciona.

Él avanza en dirección a Marta apoyando las manos una de cada lado de las paredes del ascensor presionandola contra la pared.

-MAURÍCIO: ¡Por fin solos! - dice mirandola a los ojos con los labios a milímetros de los de ella.

Marta siente su respiración acelerarse. Sus cuerpos tan cerca, solos en el espacio tan apretado del ascensor.

-MAURÍLIO: Tenemos algo que negociar... Está aqui conmigo... - Dice mostrando la pieza íntima de Marta en su bolsillo.

-MARTA: Estas loco por traer esto aqui - ella ríe - ¡Devuelvemela! - Ella intenta cogerla, pero él no la deja.

-MAURÍCIO: No, dije que podemos negociar!... ¿Qué tienes para ofrecerme a cambio?

Marta le susurra algo al oido volviendo a mirarlo con una sonrisa traviesa en la cara. Maurício devolvió la sonrisa y llevó ambas las manos a la cintura de Emperatriz, apretándola ligeramente, presionando su cuerpo aún más contra la pared del ascensor.

Marta siente su cuerpo reaccionar y su respiración se acelerar aún más al sentir sus manos firmes en su cintura. Él presionaba sus caderar contra las suyaa y Marta puede sentir su volumen dentro del pantalon. 

Con los rostros tan cerca podían sentir la respiración acelerada de ambos. Los ojos miraban los labios el uno del otro con deseo.

Los labios se tocan e inician un beso que rápidamente se intensifica. Las lenguas se tocan y explotar la boca el uno del otro con deseo y urgencia. Marta siente a Maurilio subir con una de las manos lentamente por la parte interna de sus muslos.

-MARTA: Espera... Están esperando el ascensor - lo interrumpe.

-MAURÍCIO: Ellos pueden esperar - dice volviendo a besarla...

Mientras tanto en la sala de la presidencia, sentado en su mesa José Alfredo leía contratos de la empresa, en la pantalla del ordenador aparecian las imagines de las cámaras de seguridad de Imperio... Concentrado, entre un papel y otro, de repente algo le llama la atención en la pantalla de la computadora... Eran las imágenes de las cámaras del elevador.

...

En el ascensor...

Mauricio continuaba subiendo con una de las manos entre las piernas de Marta, invadiendo su vestido, subía acariciando lentamente la parte interna de los muslos de Emperatriz provocándole escalofríos, yendo hacia su sexo. Se queda aún más loco al comprobar que ella realmente no usaba nada por debajo del vestido.

-MAURÍCIO: ¿Lo sabías, no? - Dice jadeante.

-MARTA: ¿Qué? - Dice igual de jadeante.

-MAURÍLIO: Que tendriamos la oportunidad de... Tú sabes - dice con una sonrisa maliciosa.

-MARTA: Una emperatriz siempre debe antecipar los acontecimientos... Ah - gime al sentirlo comenzar a mover los dedos masajeando su intimidad.

Lentamente él va penetrando a Marta con un dedo oyendola gemir bajito para después anadir más uno y aumentar la velocidad. Él para y baja deslizando las manos sobre el cuerpo de Emperatriz y se arrodilló frente a ella. Marta tenía la cabeza inclinada hacia atrás apoyada en la pared del ascensor y una sonrisa en la cara.

Mauricio subió lentamente las manos por las piernas de Marta, de los tobillos a los muslos, alzando su vestido, su boca fue subiendo por los muslos de Marta, poco a poco, hasta llegar a su sexo oyéndola gemir bajito.

Él pone una de las piernas de ella sobre su hombro y explora con ganas el sexo de la mujer, la besaba, la chupava, la penetraba con la lengua. Cuando Marta estaba a punto de gozar, él para. Vuelve a subir distribuyendo besos por donde puede, volviendo a unir sus cuerpos. Emperatriz abre los botones del pantalon de Maurício y lo besa llena de deseo. Marta recorre el cuerpo del hombre hasta llegar a su miembro y tocarlo por encima de la ropa interior.

Ella para el beso y baja por su cuerpo hasta llegar a su miembro liberándolo de la ropa interior. Ella lo mira desde abajo hacia arriba mordiendo los labios. Él sabía cuáles eran sus intenciones y eso lo enloquecia aún más. Ella sonríe maliciosamente al mirarlo antes de posar el miembro del hombre en su boca. Él gime, con la respiración entrecortada sintiendo el calor de la boca de la mujer en su miembro, manteniendo su mirada presa en las acciones de la mujer. Las manos de Marta la ayudaban con el labor hecho con la boca.

No aguantando más él la jala tomando sus labios en un beso intenso...

...

En la sala del comendador...

Al ver aquella escena, José Alfredo siente la ira poseer su cuerpo. La conversación que tuvo con Danielle en la mañana vuelve a la superficie.

-JOSÉ ALFREDO: ¡Ah Marta, tú no te vas a quedar con el, no lo voy a permitir! ¡No! - dice a si mismo, vuelve a mirar la imagen frente a el y cierra la mano en un puño.

...

En el ascensor...

Las cosas tomaban intensidad a cada segundo, se besaban con deseo, amor, pasión...

-MARTA: Hazme tuya... te quiero  ... te quiero ahora... - Ella pide con la voz sensual y con la respiración vacilante.

Él la alza haciéndola enlazar su cintura con las piernas. Ella se apoya en sus hombros.

-MAURÍCIO: Tu petición es una orden, mi emperatriz - Él se posiciona y la penetra deslizándose lentamente en su interior, viéndola cerrar los ojos e dejando escapar un gemido de su boca.

Marta podía sentirlo intero dentro de ella y eso la llevaba a la locura.

Ella vuelve a mirarlo, muerde el labio inferior y empieza a moverse sobre él, él la sostiene por las caderas ayudándola con los movimientos...

...

En la sala del Comendador...

José Alfredo cierra la imagen en el ordenador, ya había visto más de lo que le gustaría...

Se levanta, agitado.

-JOSÉ ALFREDO: ¡Hijo de yegua! - golpea con el puno em la mesa - ¡Ah, Marta, esto no se va quedar asi! - Él se siente en su silla tratando de enfriar la cabeza.

...

En el ascensor...

En un rápido movimiento Maurício bajó a Marta de sus brazos, retirándose de ella, girándola de espalda contra la pared del ascensor sujetando sus dos pulsos con una mano, levantándolos por encima de la cabeza y con un rápido movimiento volvio nuevamente en su interior, quedando inmóvil por unos instantes. Ella podía sentirlo por completo, su miembro pulsando dentro de ella.

Marta inclina la cabeza hacia el lado y Maurício recorre con la nariz el cuello de Emperatriz, inhalando su perfume y susurra con la voz entrecortada por la excitación:

-MAURÍCIO: Te quiero, quiero que seas mía, realmente mía ... - dice mientras comienza a moverse a un ritmo lento y sensual, saboreando, sintiendo cada pedacito de la mujer.

-MARTA: Yo ya soy tuya - Responde Marta, con la respiración jadeante sintiendo su mano pasear por su cuerpo, subiendo a los senos apretandolos suavemente, después bajando a su íntimo, masajeando suavemente su clítoris ya turgido por el deseo.

Maurício intensifica los movimientos, su boca recorría el cuello de la emperatriz. Se refrejaban en los espejos en las paredes del elevador, podían verse desde todos los ángulos y la imagen de sus cuerpos moviéndose uno dentro del otro los excitaba aún más.

Marta arfaba y gemía a cada estocada cada vez más fuerte. Las respiraciones de ambos se aceleran a cada movimiento. Marta siente que su cuerpo se endurece, sus piernas flaquean y el placer creciendo dentro de sí hasta estallar en ondas de un intenso clímax. Gimiendo de forma más intensa al alcanzarlo.

La intimidad de ella se aprieta alrededor de él, incitando su propia liberación, él la aprieta con fuerza investindo hasta el fondo  algunas veces más, gozando enseguida, murmurando su nombre y cuanto es “deliciosa”. 

Marta se apoyo en la pared tratando de recuperar el ritmo de su respiración y sintiendo cerca de su cara la respiración pesada de él. Sus cuerpos aún permanecían conectados.

Él se retira de ella y tratan de recomponerse como pueden.

Emperatriz aprieta el botón que hace que el elevador vuelva a funcionar.

-MAURÍCIO: ¿No va a responder a mi propuesta, de ser realmente mía?... ¿Casate conmigo, mi amor?

-MARTA: Ya respondí a tu pregunta – se le acerca y susurra - Yo ya soy tuya - sujeta su rostro dándole un beso - ¡Y esto es mío! - Dice recuperando sus bragas de su bolsillo.

Las puertas del ascensor se abren y Marta sale dejando a Maurício extasiado. "Qué mujer" - pensaba él.

 

Anochece ...

Después de la cena en la compania de los hijos, nuera y su sobrina, con la ausencia del Comendador justificada con un "debe estar en la casa de la amante" Marta tomó otra copa de vino y se fue a recostarse.
 
Al entrar en su suite, Marta se asusta llevando la mano al pecho, al notar la presencia de José Alfredo que la esperaba sentado en el sofá.



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