História No se necesitan palabras - Capítulo 3


Escrita por:

Postado
Categorias La Casa de Papel
Personagens Professor, Raquel Murillo
Tags Professor, Raquel Murillo
Visualizações 16
Palavras 2.220
Terminada Não
NÃO RECOMENDADO PARA MENORES DE 16 ANOS
Gêneros: Drama (Tragédia), Famí­lia, Romance e Novela
Avisos: Heterossexualidade, Linguagem Imprópria
Aviso legal
Alguns dos personagens encontrados nesta história e/ou universo não me pertencem, mas são de propriedade intelectual de seus respectivos autores. Os eventuais personagens originais desta história são de minha propriedade intelectual. História sem fins lucrativos criada de fã e para fã sem comprometer a obra original.

Notas do Autor


¡Hola! Ya no quedan muchos capítulos por subir. Mi plan desde un inicio fue ver el punto de vista de Raquel desde que entra a la patrulla con Suárez hasta que se reúne con el profesor.
Ojalá en la serie no pase demasiado tiempo Raquel detenida.

Capítulo 3 - Capítulo 3


Fanfic / Fanfiction No se necesitan palabras - Capítulo 3 - Capítulo 3

Suárez y los demás oficiales del equipo de GEOs me ayudaron a volver a entrar a la carpa. A cada paso que daba, iba sintiendo el cuerpo cada vez mas pesado, hasta el punto que si no hubiera sido por ellos, no habría podido incorporarme la primera vez. Estaba agotada, con hambre, sed y unas inesperadas ganas de ir al baño. A pesar de eso, traté de poner mi mejor cara cuando volví a estar frente a Alicia Sierra. Ella parecía haberse recuperado de la última conversación con el profesor, lucía más relajada y confiada.

-¡Joder, que espectáculo nos has dado!-me felicitó, como si de verdad yo hubiera tenido la intención de apoyarla. No tuve ni la oportunidad de replicar, apenas termino de exclamar, el teléfono empezó a sonar-

-Inspectora-le advirtió Suárez- es el profesor.

-Déjalo que suene un rato-le resto importancia- Si perdemos la llamada, ten por seguro que volverá a llamar -sonrió y abrió otra paleta de caramelo- ¿En que estábamos? -volvió su vista a mi- Oh si-fingió recordar- Te felicito, nos has dado justamente lo que necesitábamos. Sabía que serías de mucha utilidad -apretó fuertemente mi mejilla anteriormente golpeada y me contuve emitir algún sonido que evidenciara dolor-

-Debemos llevarla a que la revisen-interfirió Ángel- acaba de recibir un disparo -reconoció algo afectado-

-Bien-cedió Alicia- Que le detengan el sangrado y me la traes de regreso.

-De acuerdo -aceptó Ángel, iba a ayudarme a parar pero Alicia lo interrumpió al apoyar una de sus manos en su hombro derecho-

-Que te acompañe uno de los oficiales- señaló a un recordado ex colega, Ángel iba a protestar, pero Alicia prefirió volver a interrumpirlo- Acá todo el mundo sabe que estas enamorado de ella, ¿de verdad piensas que voy a ser tan idiota para dejarte solo con nuestra detenida estrella? -negó con el dedo-

Así que los tres fuimos rumbo a una ambulancia que se encontraba fuera de la carpa. Me revisaron la herida, parecía que la bala había logrado salir. No había comprometido ninguna arteria ni dañado ningún hueso. Por lo tanto, el médico se encargo de curar la herida y de esa manera evitar que perdiera más sangre. Él también quiso insertar en mi vena algún tipo de suero, dijo que era lo más recomendable por la sangre que había perdido, pero el oficial se lo impidió, diciéndole que la inspectora solo deseaba que detengan cualquier tipo de hemorragia.

No sé cuanto tiempo tardamos con el médico, pero traté de emplear cada segundo para descansar, reponer energías e incluso aproveché para ir al baño. Ángel no permitió que el otro oficial me negará esa petición.

Al regresar a la carpa, volví a encontrarme con la inspectora Sierra, estaba al lado de algunas mujeres policía, les hizo una seña en mi dirección y estas se acercaron. Ambas me ayudaron a sentarme en una de las sillas que había en la carpa y después procedieron a maquillarme. Lo que deduje del plan de Sierra fue que quería quitarle el apoyo de la población a “La Resistencia”, decir que habían atacado a uno de los suyos al dispararme, además de arremeter contra uno de los blindados. En otras palabras, dejarlos como terroristas.

Supuse que el maquillaje era para ocultar los golpes que había recibido del oficial estrella de la policía, mi ex marido. Como siempre la policía queriendo tapar sus errores, mientras mas tiempo pasaba en la carpa menos lamentaba la decisión que había tomado al abandonar mi vida e ir tras Sergio a Tailandia.

Después de haber terminado de ser maquillada, las oficiales me ayudaron a retirarme la parte superior del traje de GEO, dejándome semidesnuda frente a una cantidad considerable de policías. Luego, fue cuando empezaron a cegarme con los flashes de las cámaras. Me tomaban una foto tras otra.

-Vamos, Raquel -se quejó Alicia- Necesito más emoción. Una lágrima o algo. Te habías estado portando tan bien…-suspiró decepcionada- No me dejas otra alternativa -se excusó y luego se acercó- Créeme que me va a doler mas a mi que a ti -clavó parcialmente, en el preciso lugar donde me había atravesado una bala, uno de los palos que sostenía el dulce de sus paletas. Apreté fuertemente los dientes e hice el mayor esfuerzo para no gritar o llorar, pero no logré contener un gemido de dolor- Vamos, no te estoy pidiendo que me digas donde esta el profesor, solo que seas una mejor actriz.

-No te voy a ayudar-sonreí sutilmente-

-Raquel, lo que vas a provocar con esta actitud es que te lleve al mismo lugar donde tuvimos a Río. ¿Quieres eso? -una escalofrió recorrió mi cuerpo al recordar la tortura a la que había sido sometido ese muchacho- Eso pensé, ahora hazme el favor de llorar un poco o finge que gritas de dolor, lo que a ti te parezca mejor -me dio unas suaves palmadas en mi hombro sano-

-Pues…vas a tener que llevarme a donde Río porque no te pienso ayudar, no traicionaré a la banda y mucho menos traicionaré al jefe de ella. No voy a traicionar al profesor -le aseguré- Ellos no son ningunos terroristas como tu los quieres pintar. No pienso poner mi granito de arena para que hagas creer a la gente eso. Además, que yo no sé que tan bien estés jugando tus cartas Alicia. Yo he sido como…-me detuve unos segundos tratando de encontrar el término o palabra precisa- tu reina de corazones, el profesor apenas te ha desequilibrado un poco y tu ya me has utilizado. ¿Sabes cual ha sido tu error? -no me detuve a esperar su respuesta- mostrar tus cartas antes de tiempo.

Le pedí a una de las oficiales ayuda para volver a cambiarle, esta miro a Alicia buscando algún visto bueno y se lo dio.  Al mismo tiempo, el teléfono empezó a sonar de manera insistente, esta vez Alicia si aceptó atenderlo. Lo hizo sin despegar sus ojos de mi ni un solo segundo.

-Profesor, tenga usted muy buenas noches -en ese momento fue cuando realmente me di cuenta del tiempo que había pasado retenida, ya habían transcurrido más de 12 horas-

-Buenas noches, inspectora-la saludó- Le advertí que no intentara ningún movimiento y usted no me escuchó -a pesar de no poder verlo sabía que se sentía culpable por lo ocurrido-

-Bueno…quería darle una sorpresa, encabezada por su novia. Aunque…-se detuvo unos segundos- No sé si querrá seguir siendo su novia después de que usted diera la orden de dispararle. A las mujeres no nos gusta mucho eso -dijo algo irónica-

-Pues…Raquel no es como las demás mujeres -una pequeña sonrisa apareció en mi rostro. Joder, tenía tantas ganas de volver a estar a su lado y tratar de reconfortarlo. Decirle que estoy bien y que siguiera adelante con el plan-

-No, tiene razón -aceptó Sierra- A ella siempre le han gustado algo agresivos. Su exesposo, denunciado por ella misma de maltrato y ahora usted, a quien ella también va a denunciar por maltrato. Pobre, Raquel. Que mala suerte tiene -fingió lamentarse y no se escuchó mas que la calmada respiración de Sergio por varios segundos- ¿A que debo su llamado, profesor? No me malinterprete, me gusta mucho hablar con usted -le coqueteó- pero ya sabe, tengo un atraco que resolver y cada minuto que pasa es valioso.

-Quiero hablar con Raquel-les pidió- Solo será por unos minutos, por favor -su voz trato de parecer lo más serena posible, sin embargo, sabía que estaba totalmente alterado -

-Está bien -Para sorpresa de muchos aceptó su solicitud, hizo que coloquen uno de los audífonos en mi oído, pero antes de hacerlo me susurro sutilmente- Tienes que pedirle que venga por ti.

En ese preciso instante fue cuando me di cuenta que, así como el profesor y yo habíamos diseñado un plan, tratando de estudiar cada variable y posible respuesta, Alicia también había hecho su trabajo. Y lo peor es que en la condición en que me encontraba me resultaba casi imposible descubrir cual iba a ser su próximo movimiento.

-Raquel-me sorprendió la voz de Sergio y automáticamente se volvió a plasmar una gran sonrisa en mi rostro- Raquel-su voz se quebró a la mitad y pequeños sollozos fueron lo único que se escucharon- Por favor, háblame, dime que esto no es un sueño y estas viva, cariño.

-Sergio-dije por fin mientras silenciosas lágrimas se deslizaron por mis mejillas- Estoy bien-le quise asegurar- Y estoy contigo -le dije, dándole a saber que no lo iba a traicionar-

-Solucionaré el atraco, haré lo que tenga que hacer y luego tu y yo nos vemos en la playa -me susurro dulcemente, repitiendo lo que me dijo la segunda noche que pasamos juntos, después de contarme la supuesta historia de la muerte de su padre y el plan que tenía sobre la sidra-

-Bueno…lamento interrumpir-hablo Alicia- Pero el tiempo es dinero. Aunque…-lo pensó unos segundos- Debería decir que el tiempo es oro, de la reserva nacional de España, si queremos ser más específicos.

-Espere, inspectora-la detuvo el profesor antes que cortara la comunicación- Quiero negociar con usted -se le escuchó respirar profundamente, estaba tratando de recobrar el control de la situación-

-Vaya-hizo que uno de los oficiales me quite los audífonos para no poder hablar mas con Sergio, pero aún podía escucharlo por los parlantes- Creo que yo y el resto de oficiales de la carpa sabemos exactamente qué es lo que quiere -volteó a verme- ¿Qué tiene usted para ofrecerme por ella?

-Le ofrezco a la mitad de los rehenes que hay en la Reserva Nacional.

-No me convence su proposición, profesor-se negó Alicia-

-Déjeme terminar, inspectora. Además de la mitad de rehenes que tenemos le ofrezco al gobernador de España. Creo que a los de CNI les interesará mi propuesta así que debería conversarlo con ellos antes de darme una respuesta -le explicó totalmente calmado. Parecía que Sergio había logrado un equilibrio entre sus dos personalidades-

 -Este tema no esta a discusión, profesor- Tamayo trato de interferir, dando a entender que no estaba de acuerdo con su decisión. Era obvio que para él yo no era de tanta importancia como el gobernador, pero aparentemente que yo era una pieza clave para los planes que Alicia pensaba ejecutar- Yo no soy como la exinspectora Murrillo, profesor. No me voy a dejar manipular por los del CNI, salude al gobernador y a los rehenes de mi parte-cortó la llamada-

En el momento en que la llamada se cortó Tamayo se fue a enfrentar a Alicia, iniciaron una discusión que fue subiendo cada vez más de nivel. Mis ojos poco a poco empezaron a cerrarse, el cansancio empezaba a vencerme y finalmente me quedé dormida.

Desperté, no parecía haber transcurrido mucho tiempo, estaban pasando noticias. Alicia había filtrado mis fotos y estas estaban en cada noticiero del país. Parecía que era de lo único que estarían hablando los medios esta noche. Eso fue lo que todos pensamos antes que el rostro de Sergio inundara cada aparato electrónico.

-Buenas noches a todos. Mi alias, como varios ya lo conocen, es el profesor. Vengo a hablarles porque sé que se ha filtrado información totalmente falsa en todo dispositivo electrónico acerca de nosotros, “La Resistencia”. Primero empezaré por aclarar que sí, atacamos a uno de los blindados del gobierno y ahora mismo les daré la razón-en la pantalla apareció una imagen de Nairobi con el pecho lleno de sangre- Atacaron a uno de los nuestros, le dispararon a sangre fría utilizando a su hijo como cebo. Luego, se que ha salido a la luz una imagen de Lisboa, miembro reciente de nuestro grupo, los medios dicen que ejecutamos a uno de los nuestros sin razón. Ahora déjenme decirles la verdad. Lisboa es en realidad Raquel Murillo, exinspectora de la policía, la mujer mas fuerte, valiente e inteligente que he conocido. Si, estoy enamorado de ella -mi corazón empezó a latir mas rápido, creo que nunca me acostumbraré del todo a esas simples palabras saliendo de los labios de Sergio- Quiero ponerles unas grabaciones para que comprueben lo que les digo -al inicio se reprodujo el audio donde Suárez supuestamente me ejecutaba mientras Sergio me rogaba para que les diga que se entregaría- Esta es la más reciente -ahora todos pudimos escuchar por los parlantes la conversación que tuve hace poco con Sergio, donde le decía que estaba bien y lo apoyaba- Esa mujer -haciendo referencia a mi- es mi primer amor y la tienen retenida. La obligaron a caminar hacia la Reserva Nacional sin chaleco antibalas, con la finalidad de ser asesinada y seamos culpados por ello. Ni si quiera se han dignado en llevarla al hospital para que la revisen-sus ojos empezaron a llenarse de lágrimas, dio un respiro profundo y continuó con su discurso- Les ofrecí un trato, donde estaba dispuesto a liberar a la mitad de los rehenes y al gobernador de España con tal de tener a Lisboa otra vez con nosotros y se negaron -esta vez se reprodujo el audio donde Alicia le restaba importancia al trato del profesor, negándose a negociar- Por todo lo dicho anteriormente, les pido a todos ustedes que se unan a nosotros para que liberen a Lisboa. Regresen a las puertas de la Reserva Nacional y únanse a “La Resistencia”-se colocó la máscara de Salvador Dalí y se cortó la transmisión-



Gostou da Fanfic? Compartilhe!

Gostou? Deixe seu Comentário!

Muitos usuários deixam de postar por falta de comentários, estimule o trabalho deles, deixando um comentário.

Para comentar e incentivar o autor, Cadastre-se ou Acesse sua Conta.


Carregando...