História Sueños de sangre. - Capítulo 2


Escrita por: ~

Postado
Categorias Originais
Personagens Personagens Originais
Tags Guerra, Imaginación, Luz, Muerte, Oscuridad, Romance
Visualizações 16
Palavras 1.188
Terminada Não
LIVRE PARA TODOS OS PÚBLICOS
Gêneros: Ação, Aventura, Drama (Tragédia), Fantasia, Ficção, Ficção Científica, Luta, Mistério, Romance e Novela
Avisos: Linguagem Imprópria, Mutilação, Suicídio, Tortura, Violência
Aviso legal
Todos os personagens desta história são de minha propriedade intelectual.

Notas do Autor


Gracias por continuar la historia. Espero que les guste el nuevo capítulo. Muchas gracias.

Capítulo 2 - Capítulo Uno.


Fanfic / Fanfiction Sueños de sangre. - Capítulo 2 - Capítulo Uno.

Escuchar bostezos, cuchicheos, golpes de lápices y un reloj funcionar es algo normal de un examen. Todos escribían en sus hojas a excepción de alguien. Elena había terminado hace unos minutos y a pesar de eso no entregaba el examen, odiaba ser de los primeros que entregaban.

Mantenía su mirada hacia el infinito, ella golpeaba su pupitre con un lápiz imitándo el segundero del reloj. Suspiró al ver que nadie entregaba su examen. Ella no lo había visto tan dificil. Sonrió en cuanto recordó que ella no tendría que hacer nada. Ella podía hacer algo mientras los demás estaban en su examen.

Cerró los ojos sonriente, se concentró y en seguida los golpes de los lápices y el segundero del reloj se hicieron lentos hasta que no escuchó nada más. Estaba en uno de los portales hacia la dimensión de los soñadores aquellos que logran materializar su imaginación en otro mundo. Aquel portal era de un largo trayecto ya que debías cambiar tu apariencia. Una de las tantas reglas de los soñadores.

Su apariencia cambió en unos minutos bajo pequeños destellos blancos. Su cara permaneció igual, lo único que cambió fue su piel a un tono más aclarado, cabello castaño a rubio y ojos cafés a azules. Ella era otra persona ahí. Era la princesa del reino de la luz: Elaine.

Miró a su alrededor, su mundo era tan hermoso que ella no quería irse nunca. Quería ser parte de aquel mundo irreal. Entró a su castillo preparada para lo que le esperaba. Su padre, el rey Viadel estaba tras la puerta con los brazos cruzados.

–Creí que estarías en clase.– dijo su padre con un tono serio.

Elaine sonrió con inocencia y se inclinó frente a él. –Padre.– saludó mirándolo desde su posición –Hay un examen y terminé antes.– se explicó.

Su padre ablandó su expresión. Él era más estricto con ella ya que era la heredera al trono. En ese mundo las reglas eran distintas, el miembro más fuerte de todos los hijos sería el heredero al trono como rey o reina. El elegido de ese reino era ella.

–Bien, mientras no duermas en clase está bien.– Viadel hizo una seña con la cabeza indicandole a ella que lo siguiera. –¿Cómo vas con tu entrenamiento? Tu último instructor renunció en cuanto rompiste sus costillas.– le recordó con una leve sonrisa de orgullo.

Elaine sonrió. –Sanó rapidamente, lo que no aceptó fue que una chica lo venció con un golpe.– dijo ella con cierta molestia.

Su padre asintió. –Te entiendo, las futuras reinas son más discriminadas por el hecho de ser...– ella le interrumpió.

–Mujeres.– dijo ella.

Viadel asintió. –El lado bueno de todo esto es que tienes un mejor entrenador.– dijo mientras llegaban a la sala de entrenamiento.

Elaine lo miró con entusiasmo. –¡¿De verdad?! ¿Quién?– preguntó.

Su padre se quitó los guantes que siempre llevaba al igual que su capa. Fue cuando ella entendió. Él la entrenaría. Se colocó en posición. Sabía que su padre atacaría en cualquier momento y así fue, en seguida un clon de su padre apareció golpeando hacia su cara, Elaine colocó sus brazos en cruz, protegiéndose.

La pelea había comenzado. Ambos ocupaban sus poderes, usando las infinidades de habilidades que poseían como seres de imaginación. Después de unos minutos Elaine se detuvo, sudando con la respiración agitada. Viadel en cambio no parecía estar cansado, no había sudado ni una gota.

–Tienes buena defenza, buenos golpes y buenos reflejos.– dijo él haciendo que ella se levantase del suelo –Pero todo eso gasta energía y en una guerra tienes que estar de pie sin importar nada.– golpeó de nuevo hacía sus piernas.

Elaine con cansancio esquivó el golpe. –Pero, no poseo tanta energía como tu, padre.– su voz sonaba tan agitada que Viadel se detuvo.

–Entonces averigua cómo aumentarla, recuerda, un rey o reina nunca debe detenerse en una batalla.

Elaine después de su descanso continuó con la pelea. Su padre era uno de los reyes más fuertes junto a los demás de los otros reinos y aún así ella podía hacerle frente. Su pelea no duró mucho, su hermano mayor James conocido como Jaref había entrado con rapidez.

Ambos se detuvieron de golpe. –¿Qué pasa?– preguntó Viadel al ver la cara de su hijo.

Jaref miró a Elaine. –Hay problemas en el centro del pueblo.–dijo.

Viadel miró a Elaine, asintió en cuanto sus miradas se encontraron. 

–Esos dos nunca cambiarán.– dijo para sí mismo en cuanto sus hijos salieron de aquella sala.

Elaine miró a su hermano. –¿No pueden dejar de causar problemas alguna vez?– preguntó ella con frustración.

Jaref sonrió. –Si así fuera no estaríamos aquí.– habló mientras le entregaba su antifaz y peluca.

Elaine se colocó ambos, su apariencia ahora se asimilaba a la de un chico. Continuaron corriendo y en cuestión de segundos llegaron a su destino. Eran los guardias del reino.

Hacía tiempo que ellos se habían enterado de el abuso de poder que cometían los guardias hacia los habitantes del reino. Para evitarlo tenían que disfrazarse ya que incluso en ese mundo, a pesar de ser el rey Viadel no había logrado nada. El consejo no hacía caso al rey. Y al disfrazarse evitaban ser arrestados bajo el cargo de traición y protegían a su reino.

En ese caso los guardias tenían presa a una chica mientras alejaban a un chico de aquella escena. Todo estaba lleno de gritos y lágrimas.

El chico golpeó a los guardias que lo retenían y corrió hacia la chica. Un guardia disparó una flecha dando en el hombro del chico, su apariencia comenzó a cambiar mostrándose en forma humana. «Flechas neutras » pensó Elaine sorprendida, estuvo a punto de ir a ayudarle, Jaref la retuvo.

–Aún no.– susurró.

Continuó viendo, un guardia se acercó al chico con una espada en la mano. Iba a cortarle la cabeza, lo mataría en el mundo imaginario y en el real. Ella no se contuvo más y corrió. 

Golpeó al guardia haciendo que este volara hacia otro lado. Sonrió  haciendo un ademán que creó una ráfaga de viento que apartó a todos los guardias del chico.

–¿Estás bien?– preguntó Elaine ahora con voz de chico.

El chico tras ella ocultó la cara y asintió. Ella entendía que si te mostrabas de forma humana era darte literalmente muerto.

Jaref apareció a su lado con la chica que anteriormente estaba con los guardias. La chica corrió hacia el chico y con un pequeño resplandor blanco curó sus heridas. 

Los guardias los miraron con molestia. Ellos se mostraron con arrogancia. –Protección blanca.– dijo Elaine creando una barrera entre los guardias y ellos.

Comenzaron a correr, sabían que con tantos guardias ellos no podrían. Corrieron hasta llegar al castillo.

–Uff...por poco.– dijo Jaref.

Elaine no logró escuchar bien pues el sonido del segundero volvía a escucharse. Estaba despertando.

Su profesor la había despertado para que entregara el examen. Al menos no fue la primera en hacerlo.

–Espero que no se repita señorita.– dijo el profesor al recibir el examen.

Elena con expresión avergonzada miró a su alrededor. Todos en su clase rieron...algo que sucede seguido.

–N-No profesor.– contestó en un tono adormilado.

Las clases terminaron rápido después de eso. Aún así Elena quería volver a su mundo. No quería estar en la realidad demasiado rato. Nadie lo quiere.





Gostou da Fanfic? Compartilhe!

Gostou? Deixe seu Comentário!

Muitos usuários deixam de postar por falta de comentários, estimule o trabalho deles, deixando um comentário.

Para comentar e incentivar o autor, Cadastre-se ou Acesse sua Conta.


Carregando...