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História Una Historia Más - Capítulo 2


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Notas do Autor


Si te gusta lo que lees no olvides darle mucho amor.

Capítulo 2 - Capítulo 1:Confusiones junto con mucha mala suerte.


20 de mayo del 2019.

Ese día, cuando lo vi por primera vez, estaba caminando hacia el centro comercial, para encontrarme con Hannah, íbamos a comprar ropa para esa misma noche.

Era una ocasión especial para todos en la universidad ya que el evento iba estar organizado por el departamento de música y danza en los que Hannah y yo estudiamos. A la final era importante por qué vendría gente famosa y patrocinadores a tal evento.

Jamás en mi vida pensé que tal trayecto de casa al centro comercial que eran no más como diez cuadras, iba acabar empapada hasta las bragas literalmente.

Llovió con todo el ánimo ese día, hasta cayó granizo, hielo y nieve, sin exagerar.

El punto es que acabe mojada de pies a cabeza, y mi debate mental era llegar a encontrar a Hannah o devolverme a casa, lo cual descarte ya que comenzaba a llover más fuerte y pues quedaban no más como 3 cuadras para llegar a mi destino.

«La mala suerte me acompaña».

Como decía estaba empapada hasta el rabo y aun así conseguí llegar a la entrada del sitio.
Camine abrazándome a mi misma ya que tenía frío, me senté en las bancas del café de Steven el hermano de Hannah y decidí esperar a mi querida amiga allí.

Steven me sonrió y deslizó hacia mi un chocolate caliente con gomitas de algodón encima, yo le agradecí y el me guiño un ojo y sonrió para después irse a limpiar unas mesas.

Por otro lado Hannah tardó exactamente una hora y 20 minutos con cero coma nueve segundos, "ella se pasa de puntual". En fin le reproche la regañe y le enseñé como estaba mi cabello, en donde antes caigan gotitas debido a la lluvia ahora estaba tieso debido a que el agua se había congelado.

El punto es que decidí ir al baño a hacer del uno, y salí de allí más sorprendida que cuando una amiga me mostró por primera vez en quinto grado porno en clase de informática. Resulta que un sujeto, se estaba quitando pues la peluca, desmaquillándose el rostro, vestido, y tacones quitándose y metiendo todo eso en un maletín negro. Su expresión al verme fue de confusión, sorpresa y vergüenza, la mía fue más de shock y extrañeza.

Si, fue una situación tan rara que mi boca soltó una pregunta que sorprendió a los dos.

— ¿Eres hombre o mujer?

«Fuerte, claro y sin contemplaciones, que mierda»

Y ahí sentí vergüenza hasta más no poder mis pómulos, mis orejas y mi nariz sentí como una ola de calor los invadió, en el reflejo del espejo vi como todo lo anterior estaba de un color rojo intenso.

«Yo y mi estupidez»

Bien, mis pies reaccionaron y en el momento el también, me di la vuelta y camine hacia la salida.

En mi mente rondaba solo frases hacia mi persona de lo maleducada y sin pelos en la lengua que fui, obviamente el sujeto debía ser transgénero y yo metiendo la pata hasta el fondo.

— ¡Espera!—escuche, pero seguí mi camino, no me iba dar la vuelta, ni loca, si lo hacía seguro me iba a decir hasta como iba morir y la forma, y ya lo tenía bien en claro. Di zancadas apresuradas y baje rápidamente las escaleras eléctricas hasta el piso de ropa para dama, donde Hannah se encontraba hablando por teléfono en el exterior de las tiendas.

Hannah me hizo una señal con la mano la cual ignoré jalándola hacia el interior de la tienda de ropa interior.
Me escondí detrás de un maniquí y asome mi cabeza asegurando que la señorita o señorito no me hubiese seguido.

—Eres rara Diana—demando Hannah— si no fueras mi mejor amiga y no te conociera, diría que te quieres robar las bragas del maniquí.

Me incorpore y la mire de muy mala gana, estaba asustada y con los comentarios sarcásticos de Hannah ese susto se convirtió en furia.

—Cállate perra malagradecida, es mejor que cierres tu boquita, dure más de una jodida hora esperandote, a si que cierra el pico sino me largo y no te ayudo a elegir ningún puto vestido. —dije susurrando y gritando al mismo tiempo, lo cual todas las que estaban viendo babydolls y tangas nos voltearon a ver.

«Chismosas, quitence un rulo»

Ella fingió tener una cremallera en la boca con un candado el cual supuestamente cerró con una llave y la guardo en el bolsillo trasero de sus jeans.

•••

—Parezco una princesa de antaño, te pasaste con este, Hannah—dije entre dientes, la escuché reír y ocultarla con una tos fingida.

—Vamos Diana, es el único vestido que encontré que dio con la descripción que me diste—asomo su cabeza por la cortina del probador.

—Te dije que no quería parecer una puta—le recordé—más no que me elijieras un vestido de abuela.

Hannah soltó una risotada estruendosa, hasta se le aguaron los ojos de la risa.

—Solo, quería ver tu reacción, que por cierto fue grandiosa—se burló— y te queda genialmente ridiculo te falta el sombrero—le saque el dedo medio—bien deja el drama ya voy por tu vestido.

•••

—Tienes muy mala suerte, Diana.

—Lo sé, todavía no puedo creer lo que vi—dije acomodando mi cabello detrás de mí oreja.

—Lo peor es que tú perra lengua te falló. —se burló Hannah terminado de hacer una línea negra encima de su ojo.

Ignoré su burla y salí del baño con Hannah detrás.

— ¡Diana!—me llamó

—¡Que!

—Me tengo que ir, a preparar a la sala de danzas, nos vemos al rato en la presentación—me informo y se fue.

Seguí mi camino.

Concentrada en las líneas del piso y como toda buena inmadura que soy tratando de no pisar las líneas «tengo seis años de nuevo» qué bonitos tiempos.

El equilibrio de mi día de lo bueno y lo malo, estaba bien o eso pensé.

Y me resbalé, «que grata sorpresa» la situación es la siguiente:
Me tropecé con una tapa de gaseosa «Y se suponía que estaba viendo al suelo» si no hubiera sido por el extraño que me agarró hubiera caído escaleras abajo.
Y bueno eso no es nada comparado a lo que sigue:
Yo obviamente salí de mi trance de "casi me mato, por idiota" y pase al "porque tengo tanta mala suerte".

Si, volteé para mirar y agradecer a el dueño de la mano que me sostuvo  por verme salvado de que me rompiera las narices.
Pero pasó lo más cliché y esperado de todo.

— ¡Oh, por Dios!—grité, no por el susto sino por la sorpresa de ver al mismo muchacho o muchacha de esta tarde.

Él o ella palideció, y me soltó sin avisar y yo caí como basura a contenedor.

— ¡Tu!—me señaló.

Recuerdan la parte en la que dije que supuestamente habia un equilibrio entre lo bueno y lo malo, sin duda diré que este día el mal se pasó de malo, «Como siempre».

•••

Cuando salí de mi estado vegetal en el que no procese lo que sucedía después de que el señorito o señorita me soltó en el suelo y comenzara con sus frases de exigencia de que yo hablara, decidí enfrentarlo y ponerme las bragas bien puestas para enfrentarme a él o ella, «Las cuales se bajaron al verlo de un tirón».

Me levanté del suelo como si no hubiera estado allí, y lo mire a los ojos «gravísimo error» el sujeto estaba más bueno que la Nutella.

«Que desperdicio»

— ¿Vas a hablar?—dijo— o solo vas a quedarte con cara de asustadiza.

— ¿De... que exactamente estamos hablando?

Si, ya se toda patética soné, pero pónganse en mi lugar, están frente a una persona a la que literalmente te salvo de romperte las costillas y para rematar le hallas dicho si era hombre o mujer, a ver yo quería meter mi cabeza en un hueco como el avestruz.

—Pues si no te has dado cuenta, tenemos cosas que aclarar y llegar a un acuerdo.

« ¿Acuerdo de... que?»

¿De qué no le diga a nadie que se viste como mujer?, ah claro no ha salido del closet, pero ¿ni siquiera sé quién pañetados es?, ¿porque iba a salir algo de mi boca si ni siquiera conocía o distinguía a esta persona?

—Ah—dije entendiendo la "situación"—por eso no te preocupes amiga, de mí no sale nada. Soy una tumba—guiñe el ojo y sobe su hombro.

Era entendible que se sintiera afligido por la situación, estaba pálido y me miraba con extrañeza.

—¿Amiga?— dijo arqueando una ceja.

Pues si ¿no?
O tal vez no lo ha asimilado y por eso su reacción.

—Mira querida—comencé a explicar—yo sé que te sientes tensa con lo que está sucediendo y con lo de el qué dirán y es comprensible, no te conozco pero sé que sí sé que yo te voy a estar apoyando para lo que necesites.

>>Si quieres podemos volvernos amigas y todo, yo te voy a estar apoyando, para que definitivamente salgas de las sombras. —dije orgullosa.

— ¿Que mierda?—soltó— acaso..., ¿no sabes quién soy yo? 

«Típica frase, estúpida».

Pues obvio que sí, una persona que necesita ayuda para salir al mundo y mostrarse como quiere ser ¿no?

Susurre, solo para que él o ella escuchara —Una..., Una transgénero ¿No?

Ajá pues aquí es donde lo malo se fue convirtiendo en algo malísimo.

Ella/El, me miró horrorizada, llevo sus manos a su cara con rudeza y revolvió en el camino sus cabellos castaños.

— ¿Transgénero?—preguntó—de donde sacas eso, soy el condenado príncipe de este puñetero país, y ¿¡dices que soy transgénero!?—gritó.

« ¿Príncipe?»

—¡Oh, mierda!—grité, ahora no quiero meterme en un hueco sino más bien ni existir.


Notas Finais


¿Que cosas no?
Nos leemos pronto.


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